La medida surge tras una denuncia de la defensa de Jeremy Buzano Paisano, alegando que las palabras del tribunal durante la sentencia fueron un "reproche malicioso".
La Inspección Judicial ha ordenado la apertura de una investigación disciplinaria contra los jueces Guillermo Arce, Andrea Fonseca y Hanzel Araya, quienes dictaron la pena máxima contra Jeremy Mauricio Buzano Paisano por el femicidio de la joven Nadia Peraza Espinoza.
La decisión del órgano disciplinario responde a una denuncia interpuesta por el abogado defensor, Francisco Herrera. Según el jurista, los juzgadores incurrieron en supuestos excesos verbales durante la lectura del fallo el pasado 20 de marzo, lo que, a su criterio, generó un "daño irreparable" a la imagen del sentenciado.
Los puntos clave de la investigación
Para determinar si existió una falta disciplinaria, la Inspección Judicial ha solicitado al Tribunal Penal de Heredia:
- Un informe detallado sobre los jueces y sus calidades.
- Copia electrónica de la audiencia de lectura de sentencia.
- Certificar la veracidad de las supuestas irregularidades denunciadas.
Las frases de la discordia
El descontento de la defensa se centra en las contundentes palabras del juez Guillermo Arce al explicar la condena. Durante el juicio, Arce señaló la brutalidad del crimen y el impacto en la hija de la víctima:
"Usted arrancó hasta el recuerdo de la madre. Ya prácticamente la niña no se acuerda de su mamá... hubo un tiempo en que lloraba en las noches y preguntaba por ella", aseveró el juez en aquel momento.
Por su parte, Joseph Rivera, abogado de la familia Peraza, calificó la investigación como "improcedente". Asegura que los jueces se limitaron a describir la realidad técnica y científica que constaba en el expediente, la autopsia y los informes patológicos.
El caso que conmocionó al país
Nadia Peraza, de 22 años, desapareció en febrero de 2024. Tras semanas de búsqueda, las autoridades hallaron sus restos dentro de una refrigeradora y en bolsas plásticas.
Detalles de la condena contra Buzano Paisano:
- Pena impuesta: 79 años de cárcel (reajustados a 50 años, el máximo legal en Costa Rica).
- Acción civil: Pago de ₡125 millones por daño moral a la familia de Nadia.
- Agravante: El sujeto utilizó el celular de la víctima para hacerse pasar por ella durante días y así desviar la atención de la policía y familiares.






