Más de una década después de que el histórico escándalo de corrupción FIFA Gate sacudiera los cimientos del fútbol mundial, el costarricense Eduardo Li ha vuelto a mover sus fichas en los tribunales de Estados Unidos. El expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) presentó una nueva gestión judicial con la que busca dejar sin efecto la condena que aceptó en su momento. La información fue revelada por el periodista Ken Bensinger, de The New York Times, quien detalló que Li forma parte de un grupo de exdirigentes internacionales que están intentando revertir sus sentencias. En el caso del costarricense, la solicitud exige, además, la devolución de $668.000 (unos ₡345 millones) que entregó como parte de su acuerdo de culpabilidad con la justicia estadounidense. El argumento legal: Un debate técnico, no una negación de los hechos Lo más llamativo de esta nueva ofensiva legal es que Eduardo Li no está negando haber recibido los sobornos que originaron su arresto. En su lugar, su defensa está dando una batalla estrictamente jurídica basada en cómo se interpreta la ley penal en Estados Unidos actualmente. Los puntos clave de su estrategia son: Cambio en la jurisprudencia: Su defensa sostiene que recientes decisiones de los tribunales estadounidenses modificaron la interpretación de las leyes utilizadas para juzgarlo. Delitos fuera de EE. UU.: Argumentan que los sobornos recibidos fuera del territorio estadounidense no deberían tipificarse como delito federal bajo la figura de fraude electrónico por servicios honestos, la cual fue el pilar de la Fiscalía para el caso FIFA Gate. Precedentes: La solicitud se ampara en una resolución de 2023 del juez Raymond Chen y en la decisión del Departamento de Justicia de retirar una acusación similar en 2025 contra otro implicado (el hondureño Alfredo Hawit), buscando que la Corte revise la condena del tico bajo esta nueva luz jurídica. Del arresto en Zúrich a la actualidad Eduardo Li fue detenido el 27 de mayo de 2015 en un hotel de Zúrich, Suiza, en una operación relámpago del Departamento de Justicia de EE. UU. que destapó una red millonaria de corrupción, lavado de dinero y venta ilícita de derechos de televisión. Tras meses en prisión entre Suiza y Estados Unidos, el costarricense aceptó un acuerdo de culpabilidad y fue inhabilitado de por vida para ejercer cargos relacionados con el fútbol. Ahora, la pelota está en la cancha del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que deberá responder a los escritos presentados por Li, reabriendo un capítulo técnico de uno de los mayores escándalos deportivos de la historia. ¿Qué sigue? El tribunal estadounidense evaluará los argumentos de la defensa de Li para determinar si el cambio en las leyes aplica de forma retroactiva para anular su condena y devolverle el dinero confiscado. Navegación de entradas ¡Revise su lotería! Cinco fracciones del Gordito de Medio Año 2026 siguen sin cobrar