• El Hospital Monseñor Sanabria se convirtió en el primer centro médico fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) en aplicar el cierre percutáneo de la orejuela izquierda.
  • La técnica, mínimamente invasiva, busca reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares (ACV) y la dependencia de medicamentos anticoagulantes.

El Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, ha marcado un hito en la medicina regional costarricense al realizar por primera vez el cierre percutáneo de la orejuela izquierda, un procedimiento cardiológico de alta complejidad diseñado para reducir de forma significativa el riesgo de un derrame cerebral.

Con esta intervención, el centro médico del Pacífico Central se posiciona como el primer hospital fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) en aplicar esta técnica mínimamente invasiva, evitando que los pacientes locales tengan que desplazarse hasta San José para recibir tratamiento especializado.

“El centro médico ha incorporado de manera progresiva nuevos procedimientos cardiovasculares especializados en su Sala de Hemodinamia para beneficio de toda la región”, destacó el Dr. Randall Álvarez, director del Hospital Monseñor Sanabria.

¿En qué consiste la intervención?

El procedimiento está diseñado principalmente para pacientes con fibrilación auricular, una alteración del ritmo cardíaco que propicia la acumulación de sangre en la orejuela izquierda —una pequeña estructura con forma de saco ubicada en el corazón—. Esto facilita la formación de coágulos que, de desprenderse, pueden viajar por el torrente sanguíneo hasta el cerebro y causar un accidente cerebrovascular (ACV).

El proceso paso a paso:

  1. Acceso vascular: Se introduce un tubo delgado (catéter) a través de una vena en la ingle (región femoral).
  2. Navegación: El catéter se desplaza guiado por imágenes hasta el corazón.
  3. Sellado: Se despliega un pequeño dispositivo especializado para ocluir la entrada de la orejuela izquierda.
  4. Prevención: Al bloquear esta cavidad, se reduce drásticamente la probabilidad de que se generen coágulos peligrosos.

Un cambio de vida para los pacientes

La primera paciente en beneficiarse de esta técnica en Puntarenas fue Carmen Pizarro Mora, de 64 años. Para ella, este avance no solo representa seguridad médica, sino también una mejora sustancial en su calidad de vida cotidiana.

El Dr. Víctor Alfaro, cardiólogo intervencionista del hospital, explicó que, tras una valoración y seguimiento individualizado, este procedimiento puede permitir a ciertos pacientes reducir o suspender el uso prolongado de medicamentos anticoagulantes.

“Una de las posibilidades es que ya no tenga que tomar anticoagulantes, que es algo que yo deseaba. Espero que esto cambie mucho esa parte de mi vida”, expresó con optimismo Carmen Pizarro.

Cooperación internacional y equipo especializado

La histórica intervención se llevó a cabo en la Sala de Hemodinamia del hospital y contó con la asesoría y acompañamiento de especialistas colombianos:

  • Dr. Luis Areiza, cardiólogo intervencionista.
  • Dr. Andrés Marín, anestesiólogo y especialista en imágenes cardíacas.

Ambos profesionales supervisaron al equipo local durante todo el proceso, consolidando la capacitación técnica y el desarrollo del programa de cardiología intervencionista en la provincia de Puntarenas.

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