El narcotraficante canadiense Jesse Michael Valentino Bou-Saleh, de 35 años, fue extraditado este martes a su país de origen tras una solicitud formal del Departamento de Justicia de Ottawa. La gestión y el traslado fueron coordinados por la oficina de Interpol del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Bou-Saleh contaba con una orden de captura internacional emitida por el distrito de Lake County. La Real Policía Montada de Canadá lo vincula directamente con delitos de tráfico, venta y almacenamiento de drogas, así como con la tenencia ilegal de armas. Tras rastrear sus movimientos, las autoridades descubrieron que el sujeto se encontraba oculto en la localidad turística de Tamarindo, en Guanacaste.

Vladimir Muñoz, subdirector a.i. del OIJ, detalló que el extranjero había sido detenido en suelo costarricense el pasado 26 de enero. Durante ese operativo en el país, la policía judicial le decomisó una cantidad considerable de droga, armas de fuego prohibidas y dinero en efectivo.

El mayor golpe al narcotráfico en Vernon, Canadá

La investigación que originó la huida de Bou-Saleh culminó en marzo de 2023 en Canadá, tras dos meses de seguimientos a una organización dedicada al suministro de fentanilo y otras sustancias en la localidad de Vernon y comunidades aledañas. Las autoridades canadienses calificaron el caso como el mayor decomiso de droga en la historia de ese cuerpo policial.

En las redadas efectuadas en Norteamérica se incautó un arsenal y un millonario cargamento:

  • Sustancias ilícitas: Cerca de 20 kilogramos de drogas, incluyendo fentanilo (equivalente a unas 200.000 dosis callejeras).
  • Otras drogas: Un aproximado de $20.000 en cocaína, MDMA y metanfetaminas, además de 157 gramos de una mezcla de heroína con fentanilo.
  • Logística: Una prensa para pastillas, balanzas digitales, selladoras al vacío y 28 kilogramos de agentes de corte para estirar la droga.
  • Efectivo: Más de $14.800 en efectivo junto con minuciosos registros de ventas.

Un arsenal de “armas fantasma”

La organización criminal poseía un impresionante arsenal compuesto por 45 armas de fuego. Entre el armamento incautado destacaban 27 rifles de asalto, 18 pistolas y seis escopetas.

Varias de estas armas fueron catalogadas como “armas fantasma”, es decir, dispositivos de fabricación casera o modificados que carecen de número de serie, lo que las vuelve completamente imposibles de rastrear por parte de las agencias de inteligencia. Aunque cinco personas fueron capturadas en ese momento, Bou-Saleh logró evadir la justicia de su país.

Vida de lujo y bajo perfil en Guanacaste

Tras escapar de Norteamérica en marzo de 2023, el prófugo eligió el Pacífico norte de Costa Rica para ocultarse. Bou-Saleh se instaló en el cantón de Santa Cruz junto a su pareja, identificada como Katarina Bou-Saleh (quien también fue objeto de investigación), y sus hijos.

El extranjero mantenía un estilo de vida de perfil alto, residiendo en una vivienda ubicada en una exclusiva zona residencial de Guanacaste valorada en unos $350.000. Fuentes judiciales confirmaron que el canadiense pagaba un alquiler aproximado de $2.500 mensuales por la propiedad donde finalmente la Interpol le truncó su fuga.

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