En un megaoperativo desplegado la madrugada de este miércoles 17 de junio, las autoridades judiciales y policiales de Costa Rica propinaron un fuerte golpe a una organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes y al lavado de dinero. Entre las acciones más destacadas se encuentra el allanamiento a la vivienda de la primera vicealcaldesa de Puntarenas, Adriana Quesada Mora, y la detención de su hija, una joven de 26 años de apellido Medrano Quesada. El vínculo con la funcionaria pública El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Policía de Control de Drogas (PCD) aclararon que el objetivo de intervenir la propiedad de la vicealcaldesa es recopilar evidencia para confirmar o descartar de forma definitiva su participación en la red criminal. La mira de las autoridades se posó sobre la funcionaria debido a su entorno personal: Relación sentimental: Quesada Mora mantiene un vínculo de pareja con un hombre de apellido Sánchez Arce (42 años). Perfil del sospechoso: Según las investigaciones, Sánchez Arce es considerado el segundo al mando de la estructura criminal y uno de los objetivos primordiales del operativo. Radiografía del “Caso Turbo” La organización desarticulada no solo se dedicaba al tráfico de sustancias ilícitas, sino que extendía su control en la zona mediante delitos conexos de alta gravedad. Delitos investigados: Tráfico local e internacional de drogas, legitimación de capitales (lavado de dinero) y extorsión mediante préstamos informales conocidos como “gota a gota”. Despliegue policial en cifras: 23 allanamientos simultáneos. 19 personas detenidas durante las primeras horas del dispositivo. Zonas intervenidas: Miramar, El Roble, Esparza, El Carmen y El Cocal (en Puntarenas), además de un despliegue en el centro de Alajuela. ¿Cómo operaba la red criminal? De acuerdo con el director de la PCD, Stephen Madden, la estructura contaba con una logística transnacional fuertemente coordinada: Recepción: Utilizaban lanchas rápidas para recoger cargamentos de droga provenientes de Sudamérica, principalmente de Colombia. Trasbordo: La mercancía era transferida en alta mar a embarcaciones pesqueras locales. Ocultamiento y destino: Los pesqueros contaban con compartimentos ocultos (conocidos como “caletas”) donde escondían la droga para su posterior transporte y distribución final en Estados Unidos. El líder desde prisión: Las autoridades judiciales confirmaron que el presunto cabecilla de esta banda es un hombre identificado como Engler Araya Aguilar, quien actualmente se encuentra recluido cumpliendo condena en el Centro de Atención Institucional (CAI) Terrazas, desde donde presuntamente seguía coordinando las operaciones. Navegación de entradas ¡Atención PYMES y emprendedores! MICITT e INA abren becas del 95% para adoptar Inteligencia Artificial y Ciberseguridad Ministro de Justicia denuncia al Fiscal General y le advierte que la acusación “es personal”