La diputada oficialista Kattia Calvo Cruz lanzó fuertes críticas contra quienes cuestionan las medidas de seguridad penitenciaria y defienden los derechos de las personas privadas de libertad, mientras —según su posición— no prestan suficiente atención a las víctimas de la delincuencia y a los abusos que ocurren dentro de las cárceles.Durante su intervención en la Asamblea Legislativa, el miércoles 14 de octubre, Calvo afirmó estar “harta de oír los discursos sobre derechos humanos”. Sus declaraciones se produjeron horas después de la inauguración del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO).La legisladora cuestionó a la Defensoría de los Habitantes, al fiscal general, Carlo Díaz Sánchez, y a quienes han presentado recursos judiciales relacionados con las condiciones de reclusión en el nuevo centro penitenciario.Kattia Calvo critica a quienes defienden los derechos de los reclusosCalvo dirigió parte de su discurso contra la defensora de los Habitantes, Angie Cruickshank Lambert, a quien acusó de preocuparse más por los derechos de los delincuentes que por los de la ciudadanía.La diputada también cuestionó al fiscal general por recibir y trasladar denuncias de presuntos malos tratos formuladas por personas privadas de libertad que posteriormente fueron extraditadas a Estados Unidos.Con sus declaraciones, Calvo planteó un cuestionamiento sobre el debate nacional de los derechos humanos: quién presta atención a las personas afectadas por la delincuencia y a quienes sufren violencia dentro de las propias cárceles.Kattia Calvo denuncia extorsiones, amenazas y abusos entre reclusosUno de los puntos centrales de la intervención fue la situación que, según Calvo, enfrentan algunos privados de libertad a manos de otros internos que ejercen poder dentro de los centros penitenciarios.La legisladora afirmó que algunos reclusos obligan a sus compañeros a pagar por utilizar colchones, lavar ropa e incluso acceder a alimentos que proporciona el sistema penitenciario.También denunció presuntas presiones para transportar drogas dentro de las cárceles y amenazas contra familiares para que introduzcan sustancias ilícitas y teléfonos celulares.Calvo además se refirió a presuntos abusos sexuales contra internos. Durante su intervención, mencionó el término “cantimploras”, utilizado —según explicó— dentro del ambiente penitenciario para referirse a algunas de estas víctimas.La diputada cuestionó que estas situaciones, a su criterio, no reciban suficiente atención de quienes intervienen en el debate sobre los derechos humanos de las personas privadas de libertad.“¿O es que solamente los jachudos tienen derechos humanos?”, preguntó Calvo, al referirse a los internos que, según describió, imponen sus propias reglas y someten a otros reclusos.Los señalamientos sobre extorsiones, amenazas y abusos corresponden a las denuncias expuestas por la legisladora y no implican que todos los hechos mencionados hayan sido comprobados judicialmente.Calvo defiende el CACCO para recuperar el control de las cárcelesLa diputada defendió la inauguración del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado como una medida para impedir que los internos considerados peligrosos continúen ejerciendo control sobre otros presos.Según Calvo, la autoridad dentro de los centros penitenciarios debe estar en manos de las instituciones responsables, como el Ministerio de Justicia y Paz, Adaptación Social y la Policía Penitenciaria.La legisladora sostuvo que las medidas de orden, disciplina y seguridad son necesarias para combatir las estructuras criminales que operan desde las cárceles.Al mismo tiempo, sus declaraciones generaron cuestionamientos sobre el papel de las instituciones que supervisan las condiciones de reclusión y la obligación estatal de prevenir posibles abusos bajo custodia.Seguridad ciudadana y derechos humanos: el debate tras la inauguración del CACCOLa intervención de Kattia Calvo puso sobre la mesa dos asuntos relacionados: la protección de los habitantes frente a la delincuencia y la violencia que, según denunció, también afecta a algunas personas dentro del sistema penitenciario.Mientras la diputada cuestiona a quienes considera más preocupados por los derechos de los reclusos que por los de la ciudadanía, la Defensoría de los Habitantes sostiene que proteger los derechos fundamentales no significa justificar los delitos cometidos.El desafío para las autoridades costarricenses consiste en garantizar la seguridad ciudadana, impedir que las organizaciones criminales mantengan el control dentro de las cárceles y proteger a todas las personas privadas de libertad frente a posibles amenazas, extorsiones y abusos.La polémica por el CACCO mantiene abierto el debate sobre cómo combatir el crimen organizado sin dejar de cumplir las obligaciones constitucionales y legales del Estado. Navegación de entradasKattia Calvo: “harta de oír los discursos sobre derechos humanos” Oficial del MSP que custodiaba a “Diablo” detenido con celular en La Reforma