Los hábitos de consumo de las familias costarricenses han cambiado de forma significativa durante los últimos años. La compra de vehículos, el alquiler de vivienda y el cuidado personal son ahora algunos de los rubros a los que los hogares destinan una mayor parte de su presupuesto, mientras que el gasto en alimentos básicos como el pan, los cereales, la carne y los combustibles ha perdido participación. Así lo revela un análisis del economista Daniel Ortiz, socio director de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), elaborado con base en los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos (ENIG) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Los gastos que más crecieron El estudio muestra que el gasto mensual promedio en la compra de vehículos aumentó un 62,7 %, convirtiéndose en el rubro con mayor crecimiento durante los últimos seis años. Le siguen: Cuidado personal: +36,5 %. Alquiler de vivienda: +23,7 %. Servicios de información y comunicación: +16,2 %. Alimentos consumidos fuera del hogar: +3,5 %. Según el análisis, estas variaciones reflejan un consumidor más conectado digitalmente, con mayor movilidad, más interesado en el cuidado de su imagen personal y que pasa menos tiempo dentro de su vivienda. Disminuye el gasto en alimentos básicos y combustibles En contraste, varios productos tradicionales registraron una reducción en el gasto promedio de los hogares. Entre las principales caídas destacan: Pan y cereales: -31,7 %. Carne: -20,1 %. Electricidad, gas y otros combustibles: -10,7 %. Servicios de transporte: -9,9 %. Combustibles: -7,8 %. ¿Qué explica estos cambios? De acuerdo con Ortiz, la transformación responde a importantes cambios demográficos y sociales que ha experimentado Costa Rica en las últimas décadas. Entre ellos destacan: Los hogares son cada vez más pequeños. El promedio pasó de 4,6 personas en 1998 a 2,8 integrantes en 2024. Los hogares unipersonales crecieron del 4,9 % al 18,3 % del total. Las personas jefas de hogar tienen, en promedio, 10 años más que en 1988. La proporción de hogares con jefatura femenina aumentó del 17,5 % al 43,5 %. El nivel educativo de quienes encabezan los hogares también es mayor. Estos cambios modifican la forma de comprar y consumir, ya que las familias adquieren menores cantidades de alimentos, realizan compras más frecuentes y optan por presentaciones más pequeñas. Además, el crecimiento en el número de hogares ha incrementado la demanda de viviendas, principalmente de menor tamaño y ubicadas en zonas urbanas. Ingresos crecieron, pero el consumo no al mismo ritmo Aunque el ingreso real promedio de los hogares aumentó cerca de un 60 % entre 2004 y 2024, el gasto real en consumo solo creció un 32 %. El estudio señala que esta diferencia se explica porque una mayor parte del presupuesto familiar se destina actualmente al pago de deudas, cargas sociales, seguros, impuestos y otros compromisos financieros. Asimismo, la pandemia por la covid-19 y el aumento de la inflación registrado en 2022 llevaron a muchas familias a adoptar una actitud más cautelosa con sus finanzas, priorizando el ahorro y la liquidez ante posibles imprevistos. Finalmente, el análisis concluye que una parte del incremento en los ingresos también se está utilizando para hacer frente al mayor nivel de endeudamiento que presentan actualmente los hogares costarricenses. Navegación de entradas Choque en el Congreso: Diputado Barzuna califica de “desastre y vergüenza” la mora judicial ante el presidente de la Corte El ICT lanza plan estratégico para conquistar a los viajeros de Argentina y Chile